viernes, 19 de junio de 2009

Se acabó

Así es, se acabó... Pero antes de nada, me gustaría poneros un poco al día sobre mi situación laboral para entrar en contexto.


Como sabréis, tengo algunos clientes más o menos fijos, para los que realizo reportajes de distinta índole de forma periódica. Podríamos decir que soy algo así como su “partner”, pues el volumen de trabajo es totalmente variable, de frecuencia aleatoria y aunque siempre cuenten conmigo, el sueldo varía en función de lo que he comentado, lógicamente. Me encanta realizar este tipo de trabajos. Unos dan mucha más libertad creativa que otros, pero la cuestión es que son francamente amenos tanto de grabar como de editar y en algunos casos puedo experimentar dentro de un margen suficientemente grande de posibilidades. No todo lo que hago acaba en Internet, sino dentro de un círculo privado, pero no es para la difusión pública por lo que trabajo. Tampoco es siempre por el dinero, aunque deba cobrar para subsistir, como hacemos la mayoría.


Habiendo resumido muy brevemente el trabajo más o menos fijo –sin entrar en detalles- y dando por sentado que van llegando trabajos puntuales, paso a comentar lo que se ha acabado.


Me había imaginado alguna vez como profesor, dando clases. Incluso llegué a plantearme la posibilidad de estudiar magisterio, aunque de lengua extranjera, pues se me da bien el inglés. Lo que no pensaba es que fuera a ocurrir tan pronto, y dando clases de audiovisuales.



En efecto, he estado dando clases desde Marzo hasta Junio de este año 2009 en una escuela de Vilafranca del Penedès, CEIP Cristòfor Mestre.


Estructuré la materia de forma que los alumnos adquirirían conocimientos de historia del cine, lenguaje audiovisual, guión, técnicas de grabación y edición; la síntesis de todo lo necesario para completar un producto audiovisual básico.


Mis expectativas previas eran altas, y la experiencia obtenida ha sido realmente grata, incluso más de lo que podía esperar en un principio. Ver la evolución del alumnado y sus conocimientos es algo sumamente gratificante. Aún sabiendo que se trataba de algo transitorio, fue triste ver cómo transcurría el último día con todos los objetivos cumplidos satisfactoriamente y acababa así mi tarea como profesor.


Llegarán otros trabajos, del tipo que sean, pero así como recuerdo mis primeras prácticas en una empresa, mi primer contrato, mi primer trabajo en el sector audiovisual, mi primer trabajo como autónomo, etc., también será difícil olvidar esta experiencia, de la que puedo sentirme orgulloso por no haber fracasado en el intento. Me siento aliviado por el hecho de haber conseguido quitarme esa espina que tenía clavada por no haber optado por el camino del magisterio, aunque no me arrepiento de nada. Podría decir, por mal que suene y aunque solo funcione como referencia esta expresión –que no metáfora- que con este trabajo he matado dos pájaros de un tiro, y así es.


Me ha gustado mucho pero, desgraciadamente, se acabó. Aunque prefiero pensar que al menos uno de esos pájaros era un ave Fénix y volverá algún día, con caras nuevas.


Y yo sigo en mi aparente vorágine laboral, entre trabajos realizados y por realizar, presupuestos, facturas, reuniones, llamadas, mails y más mails, y más reuniones y llamadas… Feliz, porque no me falta el trabajo, y aunque a veces voy hasta el cuello y mi agenda parezca una página de “Busca a Wally” (en inglés “Where’s Waldo?”, curioso), lo cierto es que estoy muy orgulloso de ver cómo cada pequeña pieza va haciendo de la bola de mi experiencia una bola más y más grande cada vez. Por el camino estoy encontrando a individuos deleznables de los que no merece la pena hablar, aunque afortunadamente son una minoría, y a gente formidable a la que algún día tendré que agradecer muchas cosas. Dedicaré un post a agradecimientos en breve, porque hay que reconocer y recomendar a los que realmente trabajan bien y a los que con su buen trato te hacen sentir persona.


Corto, que ya hace rato que he perdido el tema principal. Últimamente estoy demasiado agotado como para ordenar muchas ideas seguidas con claridad…


Nos vemos en breve, con nuevos trabajos bajo el brazo y nuevas cosas que contar.

1 comentario:

amalia pérez otero dijo...

Hola Roger, he recibido tu comentario; decirte que me ha sorpendido, no me esperaba que el autor del corto fuera a dar con la página... cómo es ésto de internet.
Yo también soy profesora en un instituto y comparto contigo el gusanillo de dar clase. Es muy gratificante... siempre estás a tiempo de plantearlo como objetivo. Y es un buen objetivo.
que todo te vaya bien.
AMALIA